Ukecameos en el cine

Hace unos meses dedicamos un artículo a repasar las apariciones del ukelele en el cine de Hollywood pero la filmografía de nuestro pequeño amigo no termina ahí, así que en esta entrada de nuestro blog os vamos a hablar de los ukecameos que se nos quedaron en el tintero.

Como todos sabemos, el ukelele vivió uno de sus momentos de mayor esplendor en los años 30 y la gran pantalla no fue ajena a esta realidad. En el artículo anterior ya vimos como Laurel y Hardy utilizaban el ukelele en una escena de Sons Of The Desert para fingir que regresaban de Hawai. Unos años después, en 1939, otra de las grandes figuras del cine mudo, Buster Keaton, trataría sin éxito de cantarle una serenata a su enamorada en Pest From The West. Estamos en la época dorada del slapstick y, como no podía ser de otra manera, el pobre ukelele acaba destrozado aunque, eso sí, no es quien se lleva la peor parte. Os dejamos con la escena:

A principios de los sesenta, en plena efervescencia del rock and roll, Elvis Presley protagonizó unas cuantas películas para aprovechar el tirón de su éxito. Nunca tuvo el mismo talento ante la cámara que ante el micrófono y, a diferencia de sus discos, ninguno de sus filmes pasó a la historia pero al menos uno de ellos, Amor en Hawai (1961), nos dejó esta escena en la que podemos verle interpretar K-u-i-i-p-o al son de, entre otros instrumentos hawaianos, un ukelele:

En 1979, el cómico Steve Martin protagonizó su primera película, Un loco anda suelto, y en una de las escenas más destacadas se marca junto a Bernadette Peters un estupendo dueto del clásico Tonight You Belong To Me en el que ambos cantan a la orilla del mar acompañados por el ukelele de él y la trompeta de ella. Como curiosidad cabe señalar que, como es habitual en muchas películas, los actores hicieron playback (aunque en esta ocasión ambos dan el pego bastante bien) y quien realmente grabó la parte del ukelele fue el gran virtuoso Lyle Ritz.

En la primera de las tres películas que protagonizaron Tom Hanks y Meg Ryan, Joe contra el Volcán (1990), una de las pocas posesiones que el personaje de Hanks se lleva a la isla donde pasará sus últimos días es un ukelele. En un precario bote perdido en el mar, mientras Meg Ryan duerme a su lado iluminada por un humilde farolillo, Joe interpreta The Cowboy Song al ritmo de su querido ukelele. Qué romántico, ¿verdad?

Y sin abandonar las islas paradisíacas, Dwayne Johnson, nos dio la sorpresa en 2012 con Viaje al centro de la Tierra 2: La isla misteriosa. Y no es porque ni la película ni su interpretación fueran de Oscar sino porque no nos esperábamos que un tipo que podría hacer malabares con ruedas de camión fuera también capaz de hacer una versión tan bonita de What a wonderful world, acompañándose de algo tan pequeño y delicado como un ukelele:

Y para terminar, nos quedamos con la propuesta más reciente de todas. Trolls es una película animada del 2016 que, como alguna de las anteriores, tampoco pasará a la historia del cine pero que incluye varios números musicales. En uno de ellos, Poppy, acompañada por su ukelele y por un ejército de arañas, flores y otros bichitos indeterminados, le canta a su amigo Branch una edulcorada versión de Sounds of Silence de Simon & Garfunkel. A juzgar por como acaba el ukelele, queda claro que lo que Branch quería era justamente eso: silencio.